DISCULPENME...SOY UN ASESINO
Siguiendo con las aventuras de..."Un pericote en mi casa"... Les cuento que este capítulo es el final.
Aquí soy un héroe.
Les cuento. El maldito pericote se metió en mi baño. Allí lo encerreron. Pues llegué en la noche y dije..."no quiero matarla a escobazos...mejor le pongo una trampa...con queso fresco laive...kilo a 25.50 jaaaaaaa
Así lo hice.
Patricia y yo dormimos. Nada se escuchó en la madrugada. Ni un "ay" en idioma pericoteño...nada
Entonces. 7 y 30 de la mañana. Tenía que usar el baño (el cual previamente había cubierto toda rendija con maskin tape) y decidí actuar.
Agarré el insectivida. Baygón! si es de Bayer es bueno...y bueno...resultó.
Como ya lo tenía chequeado al pequeño desgraciado...agarré y le metí cerca de medio litro de insecticida. Sinceramente, hasta yo me quedé medio mal después de absorver tanto Baygón.
El ratóncillo quería escapar...pero yo, le seguía echando...más y más...moribunda...lo tapé con un papel y con la escoba le metí, uno, dos, tres, ocho, diez, catorce...
Ya cadáver (supongo) lo metí en una bolsa...y para confirmar su deceso...aplasté la bolsa con mi pie...más de 100 kilos (por la fuerza, porque no toy tan gordo´)...
Metí el cadáver embolsado en otra bolsa...sólo para estar seguro.
Ahora...hay paz en mi hogar. La calma reina...el olor a Baygón también...
Me confieso asesino.
Y también confieso mi odio a:
Speedy González
Jerry (de Tom y Jerry)
Super Ratón
Ratones Paranoicos
Pinky
Mickey Mouse
y a los Hamster por ser primos...
Los odio!